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Quería aprovechar para a través tuyo enviarles un cordial saludo a los amigos y amigas de Dukers por el gran apoyo que me dieron durante mi estadía. A reserva de que apenas tenga tiempo les envíe las fotos -sin falta esta semana- me gustaría a continuación enviarte una breve nota de mi viaje en Guayaquil y la experiencia con Dukers como me lo habías solicitado.
Viaje a Guayaquil (8-10 de agosto 2008). La cenizas del volcán reventador nerviosamente activo en el 2004 me habían traído a Guayaquil por primera vez en mi vida ante la imposibilidad de tomar el avión en Quito. Pero esa vez llegue solo a pernoctar y tome el avión al día siguiente, de manera que me quede con las ganas de volver. LLegué a Quito para cumplir con una misión de seis meses con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados el 27 de Julio del 2008 y tan pronto como pude escaparme a Guayaquil para visitar la ciudad lo hice.
Debo decir que me lleve una muy grata sorpresa que rebaso con mucho mis expectativas. Eso se lo debo ante todo a los Dukers, cuya importante labor voluntaria por difundir y fomentar su ciudad mediante la atención y acompañamiento del visitante es digna de todo encomio. El entusiasmo, seriedad y devoción con el que trabajan , el cariño a su tierra, conocimiento y reconocimiento de sus valores culturales e históricos son ejemplares. Gracias a ello pude apreciar mucho mejor la significación de Guayaquil. Me encantó su hermoso malecón con sus jardines, puentes y museos, y de las peñas la alegría de su gente, su colorido, sus galerías, sus escalinata y sus terrazas, me gusto mucho su catedral sobria, neogótica y magnificente, sus parques y monumentos y algunos edificios sobretodo el Palacio Municipal.
Mas que todo me llamo la atención el orgullo de la gente y el resurgimiento de personas como los Duckers empeñados en el rescate y difusión de su valores y en tratar de construir una cultura de servicio y de apoyo al visitante. Aprendí que la marca indeleble de la ciudad por haber sufrido tantas devastaciones y no haberse jamas dejado vencer mas por los incendios que por agresiones bélicas, explica mucho del amor que se le tiene al heroísmo de los bomberos y pienso que allí radica la simiente que explica el porqué es en un lugar como Guayaquil en que cobra fuerza una organización como los duckers cuyo motor es la voluntariedad.  Como que todo Guayaquileño marcado por esa historia de permanente combate al fuego, se desarrolla con la conciencia cívica del trabajo voluntario. Si pasan por Quito no duden en contactarme. muchas gracias y un abrazo a los amigos y amigas de Duckers. Andrés Ramirez Distrito Federal - Mexico |